La semana pasada subí la primera entrada del viaje a Colonia y esta es la segunda parte.
Este día nos levantamos y estaba todo nevado, así que empezamos a jugar con la nieve y a dibujar caras a los coches.
El segundo día fuimos andando desde el hotel hasta un museo. Os recomiendo que no vayáis andando desde el hotel hasta el museo si hay algún vehículo disponible. Hay un tren que te lleva por mercadillos y hay una parada en frente de la catedral. Lo digo porqué yo fui andando y se me congelaron los pies ya que se debe ir por la orilla del mar. Yo me congelaba así que tube de comprar unos calcetines extragruesos. Delante de un mercadillo se encuentra el museo de los sueños de cualquier persona no intolerante a la lactosa: el museo de chocolate lind.
Hay de todo tipo de chocolate y te muestran todo el proceso que pasa el chocolate para llegar a nuestras bocas. Lo mejor de todo es que te van dando pastillas gratis por el camino aún que también puedes comprarlas. Al final hay un bar de dulce y yo pedí un chocolate caliente.
Como al salir del museo hay mercadillos navideños, comimos ahí de perritos calientes. Como ya era hora de volver, volvimos al hotel y luego, de vuelta a casa.
Este viaje me ha gustado mucho y quiero que me comentéis si habéis ido alguna vez.💛💛💛
Este día nos levantamos y estaba todo nevado, así que empezamos a jugar con la nieve y a dibujar caras a los coches.
El segundo día fuimos andando desde el hotel hasta un museo. Os recomiendo que no vayáis andando desde el hotel hasta el museo si hay algún vehículo disponible. Hay un tren que te lleva por mercadillos y hay una parada en frente de la catedral. Lo digo porqué yo fui andando y se me congelaron los pies ya que se debe ir por la orilla del mar. Yo me congelaba así que tube de comprar unos calcetines extragruesos. Delante de un mercadillo se encuentra el museo de los sueños de cualquier persona no intolerante a la lactosa: el museo de chocolate lind.
Hay de todo tipo de chocolate y te muestran todo el proceso que pasa el chocolate para llegar a nuestras bocas. Lo mejor de todo es que te van dando pastillas gratis por el camino aún que también puedes comprarlas. Al final hay un bar de dulce y yo pedí un chocolate caliente.
Como al salir del museo hay mercadillos navideños, comimos ahí de perritos calientes. Como ya era hora de volver, volvimos al hotel y luego, de vuelta a casa.
Este viaje me ha gustado mucho y quiero que me comentéis si habéis ido alguna vez.💛💛💛




Yo fui al museo y estaba todo delicioso!!!
ResponderEliminarQue chulo. Sabes si el museo abre los domingos?
ResponderEliminarSí, esta abierto
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